Los 18 infiernos chinos: castigos, niveles y el terror del Di Yu

El infierno chino, conocido como Di Yu, es uno de los conceptos más fascinantes y perturbadores de la mitología oriental. A diferencia de la visión occidental, aquí no existe un único infierno, sino 18 niveles de castigo diseñados para cada tipo de pecado, donde las almas son juzgadas, castigadas y finalmente purificadas antes de reencarnarse.

Inspirado en creencias budistas y taoístas, el Di Yu es un sistema complejo de justicia donde cada error en vida tiene su consecuencia.

Si creías que todos los infiernos eran iguales… prepárate, porque este es mucho más creativo, cruel y, en cierto modo, inquietantemente lógico.


Qué es el Di Yu: el infierno chino explicado


El Di Yu (地獄) sería para nosotros lo que conocemos como El Infierno. Proviene de la mitología china, que a su vez está muy influenciado por conceptos budistas y taoístas

El Di Yu está reinado por el Dios de la Muerte Yan Luo, también conocido como Yama por el hinduismo, que controla las 18 cámaras que, a su vez, forman ese tan diverso Infierno Chino.

El dios Yan Luo es el encargado final de decidir el destino de las almas que llegan al Di Yu.


Depende de la creencia, el número de infiernos difiere, aunque en lo que todas coinciden es en la función del Di Yu, consistente en proporcionar el castigo adecuado al pecador, dependiendo de los pecados cometidos en vida, para luego purificar el alma y prepararla para la reencarnación. 

Tras la purificación y arrepentimiento del alma, la Diosa del Olvido Meng Po, da a beber a esas almas lo que se conoce como el Té de los Cinco Sabores del Olvido, para preparar dichas almas de cara a la transición de vuelta al Reino de los Vivos. Una vez allí, jamás recordarán ni sus pecados en su vida anterior, ni su estancia en el Di Yu.


Los 18 niveles del infierno chino y sus castigos 


La tradición china identifica cada cámara del infierno, como una cámara destinada para castigar, en consonancia, cada pecado. 

La función de cada una de esas 18 cámaras de tortura y penitencia infernales se clasifican por niveles:

  • Nivel 1: La cámara de rasgar lenguas. Destinado a quienes mentían y extendían rumores falsos en vida. Aquí se les arrancará de cuajo la lengua.


  • Nivel 2: La cámara de las tijeras. Destinado a quienes se dedicaron a romper matrimonios. A las almas condenadas en este nivel, se les cortan los dedos con tijeras.
  • Nivel 3: La cámara del bosque de árboles de hierro. Para quienes en vida mal metieron entre familias, con la intención de enfrentarlas y fomentar la discordia, en esta cámara se les colgará de esos árboles de hierro.


  • Nivel 4: La cámara de los espejos. Para aquellas almas que en vida escaparon de la justicia, el castigo es colocarlas frente a sus pecados a modo de espejo, donde contemplaran el daño que hicieron y a su verdadero yo: una identidad turbia y oscura que les atormentará constantemente.


  • Nivel 5: La cámara del vapor. A esta cámara llegarán las almas de aquellos que en vida fueron unos hipócritas. Dentro de ella se cocerán casi eternamente, como si de una sauna descontrolada se tratara.


  • Nivel 6: La cámara de las columnas ardientes. Para aquellos pirómanos que en vida disfrutaban quemando bosques o propiedades ajenas, en esta cámara sus almas se verán atadas en un poste ardiendo rodeados de otros postes ardientes.


  • Nivel 7: La cámara de la montaña de los cuchillos. A las almas que en vida se dedicaron a maltratar animales, se les reserva esta cámara donde deberán escalar la pared de una montaña de cuchillos afilados.


  • Nivel 8: La cámara del valle helado. Aquellas almas que en vida descuidaron a sus familiares ancianos, se les tiene preparado un infierno donde vagarán por un valle helado sin ropa.


  • Nivel 9: La cámara del caldero con aceite hirviendo. En esta cámara hay un caldero que contiene aceite hirviendo, donde iran a parar esas almas de pervertidos, para sufrir un baño que les abrasará hasta derretir.


  • Nivel 10: La cámara de los bueyes. Cámara especialmente diseñada para castigar a aquellas almas de aquellos agricultores y ganaderos, que hicieron trabajar más de lo que debían a otros. ¿Su penitencia? Huir constantemente de bueyes enfurecidos.


  • Nivel 11: La cámara de las rocas. Aquellas almas que en vida mataron a sus propios hijos, pasarán por esta cámara donde enormes rocas las aplastarán, mientras sufrirán un baño de aguas pútridas.


  • Nivel 12: La cámara de moler. Si has desperdiciado comida en vida tu lugar en el Di Yu está en esta cámara, donde molerán todos y cada uno de tus huesos.


  • Nivel 13: La cámara de la piscina de sangre. Las almas que pasan por esta cámara son aquellas que no respetaron en vida al prójimo, siendo su castigo un eterno y rebosante baño de sangre.


  • Nivel 14: La cámara de la aldea de los desertores. Para quienes se suicidaron, su alma acaba en esta cámara que contiene una aldea sombría y solitaria donde quedará atrapada. Una especie de limbo.
  • Nivel 15: La cámara del desmembramiento. Su nombre lo dice todo. Las almas destinadas aquí son aquellas que en vida interrumpieron el descanso de los muertos, sufriendo el castigo de ser desmembradas.


  • Nivel 16: La cámara de la montaña en llamas. Aquellos que se dedicaron a sobornar a otras personas tienen su destino en esta cámara, donde sus almas permanecerán rodeadas de fuego.


  • Nivel 17: La cámara del molino de piedra.  Los que abusaron de su poder en vida u oprimieron a los demás, sus almas serán molidas por un molino de piedra infernal.
  • Nivel 18: La cámara de las sierras. Las almas que en vida se hicieron ricas con prácticas ilegales, serán cortadas por la mitad con afiladas y dentadas sierras.


El significado del infierno chino en su cultura 


El Di Yu, con sus 18 infiernos, no es solo un lugar de castigo, sino un reflejo de la moral y la justicia en la cultura china. Cada cámara, cada tormento, responde a una idea clara: todo acto tiene consecuencias, y ninguna falta queda sin juicio.

Lejos de ser un simple relato macabro, este inframundo funciona como una advertencia y, al mismo tiempo, como una oportunidad de redención antes de volver a empezar.

Visto así, el infierno chino no solo da miedo… también invita a reflexionar. Porque después de conocerlo, uno no puede evitar preguntarse: si existiera de verdad, ¿en qué nivel acabaríamos?


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