¿Por qué una cara iluminada desde abajo da miedo?
No hay nada como contar historias de terror a oscuras mientras una linterna ilumina tu rostro desde abajo. Es un recurso sencillo, casi universal, capaz de provocar inquietud, misterio e incluso miedo entre quienes te escuchan. Pero ¿por qué una simple dirección de la luz puede cambiar por completo la forma en que percibimos una cara? Aunque el cine de terror ha utilizado este efecto durante décadas para crear escenas inquietantes, la explicación real va mucho más allá de las películas. La respuesta se encuentra en la forma en que nuestro cerebro ha aprendido a interpretar los rostros , las sombras y la procedencia de la luz desde que nacemos.