La meiga chuchona: el vampiro oculto del folclore gallego que aterrorizaba a los niños
En Galicia existe un conocido dicho que dice así: “Eu non creo nas meigas… pero habelas, hainas”, que en su traducción literal es: “Yo no creo en las brujas… pero haberlas, haylas”.
Galicia, entre muchas otras cosas, es tierra de meigas. Una tierra con un rico y ancestral folclore en el que las brujas o meigas, incluso hoy en día y en el contexto idóneo, pueden seguir aterrando como lo hace la meiga chuchona.
Qué es la meiga chuchona en la mitología gallega
Pese a que nunca tuvieron muy buena fama, no todas esas meigas eran seres malignos. Existen un tipo de meigas, las meigas chuchonas, que no son una bruja más.
Son figuras perturbadoras casi a medio camino entre la brujería y el vampirismo, que se sitúan en lo más alto del escalafón de criaturas más peligrosas del folclore gallego.
Su nombre significa “bruja que chupa”:
- Meiga - Bruja
- Chuchona - del verbo “chuchar”, que significa chupar
Un termino que hace referencia, como verás a continuación, a su forma de actuar y atacar a sus víctimas.
Origen de la meiga chuchona: entre Roma y el vampirismo europeo
Enraizada en antiguos mitos comunes europeos, la meiga cuchona es probable que surja de diversas creencias como:
- Las Estriges de la antigua Roma y descritas por Ovidio, que son criaturas nocturnas que acechaban a niños para beberse su sangre
- Los vampiros de Europa del Este
Mezclados localmente durante generaciones con tradiciones celtas y creencias rurales gallegas.
Diferencia entre una meiga común y una meiga chuchona
Dentro de la tradición gallega, una meiga puede tanto: curar, adivinar o hacer el mal. La meiga chuchona es otro tipo totalmente distinto hostil y malvado contra las personas.
Escondida en los bosques frondosos y zonas rurales apartadas de Galicia, merodea alrededor de las aldeas acechando en la oscuridad de la noche las casas, buscando la forma de entrar y atacar a sus víctimas preferidas: los bebés y los niños pequeños.
Pero no solo busca acceder clandestinamente o bajo engaños en las casas, también es una amenaza para aquellos que transitan por los caminos de los bosques, donde no dudan en atacar a sus víctimas, sobretodo si son niños.
De ellos se alimenta de su sangre mordiéndoles como un vampiro o extrayéndoles la grasa del cuerpo, que utiliza para:
- Ungüentos
- Hechizos
- Pócimas mágicas
Gracias a su sangre no solo se alimenta, también rejuvenece logrando una longevidad mayor que les permite seguir durante muchos más años.
Poderes y habilidades de la meiga chuchona
Estas meigas chuchonas tienen la capacidad de transformarse, cambiando su forma a:
- Insectos como abejorros o moscas
- Animales nocturnos
- Adoptando rostros humanos familiares o no
También se suele destacar su velocidad, que las permite escabullirse y huir al verse amenazadas sin apenas ser vistas, así como atacar sin dar tiempo a defenderse.
Las meigas chuchonas son tremendamente agresivas con las personas, a las que ven como presas que deben ser cazadas.
Explicación histórica: el origen real de la leyenda
En el contexto de la época y sin medicina, posiblemente la creencia en este tipo de meigas surgiera para dar una explicación lógica a:
- Episodios de muerte infantil en aldeas rurales, de las que no se encontraba explicación clara
- Justificar enfermedades no diagnosticadas, ni conocidas
- Los miedos colectivos
Y es que en un mundo donde la ciencia y la medicina aún no habían echado a andar y donde la oscuridad del bosque, representaba un peligro sobrenatural, los monstruos eran reales y justificaban los males inexplicables que se sufrían.
Se dice que las últimas víctimas de las meigas chuchonas, tuvieron lugar en pueblos cercanos a A Coruña.
La luz del sol como arma contra la meiga chuchona
Pese a que la meiga chuchona es un ser realmente complicado de derrotar, igual que pasa con los vampiros, la luz directa del sol es dañina para estas meigas, que las debilita notablemente.
La meiga chuchona en la actualidad: entre mito y tradición
Hoy en día, aún existen aldeas de Galicia donde los más antiguos del lugar se resisten a olvidar y, creyendo o no, pero con el respeto que se le tiene al misterio, hacen bueno aquello de: “Eu non creo nas meigas… pero habelas, hainas”
Preguntas clave sobre la meiga Chuchona
¿Qué es la meiga chuchona?
La meiga chuchona es una figura del folclore gallego: una bruja maligna que ataca de noche y se alimenta de la sangre o la energía vital de sus víctimas, especialmente niños.¿La meiga chuchona es un vampiro?
No exactamente, pero comparte rasgos con los vampiros, como alimentarse de sangre y actuar en la oscuridad, por lo que se considera una variante de “vampiro tradicional gallego”.¿Cómo atacaba la meiga chuchona?
Atacaba en los caminos solitarios de los bosques o se introducía en las casas mientras las víctimas dormían y las mordía para chupar su sangre o extraer su grasa corporal, debilitándolas progresivamente.¿Por qué surgió la leyenda de la meiga chuchona?
La leyenda servía para explicar muertes infantiles, enfermedades desconocidas y sucesos extraños en una época sin conocimientos médicos avanzados.¿Puede transformarse la meiga chuchona?
Sí, según la tradición, podía cambiar de forma y convertirse en insectos, animales nocturnos o incluso en personas para pasar desapercibida.¿Cómo se puede enfrentar a una meiga chuchona?
Aunque es difícil, la meiga chuchona tiene como punto débil a la luz del sol, sobretodo si se encuentra expuesta directamente, ya que la debilita de forma mortal.
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