Doc Brown y el Proyecto Manhattan: el secreto más inquietante de Regreso al Futuro
En 1985, Back to the Future no solo revolucionó el cine de aventuras y ciencia ficción: creó personajes inolvidables. Entre ellos, el excéntrico y brillante Emmett Brown, más conocido como “Doc”.
Pero… ¿y si el científico más carismático del cine escondiera un pasado mucho más oscuro de lo que parece?
A lo largo de los años, Robert Zemeckis y Bob Gale dejaron pistas sutiles sobre los orígenes de Doc, construyendo una historia no del todo oficial… pero tremendamente reveladora.
Este es el pasado secreto de uno de los personajes más fascinantes de la historia del cine.
El origen de Doc Brown: un genio adelantado a su tiempo
Emmett Brown nació en algún momento entre el 1914-1922 en el acogedor pueblecito de Hill Valley, allí donde transcurren las aventuras de McFly y “Doc”.
Su padre era el juez Erhardt Brown, de ascendencia alemana, siendo su apellido Von Braun. Erhardt adaptó su apellido a Brown al incrementar el sentimiento anti alemán tras la participación de Alemania en la Primera Guerra Mundial. Su madre fue Sarah Brown.
Desde bien joven, Emmett ya dejaba volar su imaginación tomando como referentes a figuras científicas como Isaac Newton, Benjamin Franklin, Thomas Edison o Albert Einstein así como a su autor de novelas favorito Julio Verne, figura que influiría en su faceta de inventor.
Doc Brown y el Proyecto Manhattan: la verdad oculta
Antes de llegar a la que fue su invención más formidable, su máquina del tiempo en forma de DeLorean, Emmett se involucró en otro de los proyectos que a la postre marcaría traumáticamente a la humanidad.
El Proyecto Manhattan fue un proyecto de investigación y desarrollo de armas nucleares, llevado a cabo por los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial, con el beneplácito y participación del Reino Unido y Canadá durante el 1942-1946. Esto derivó en los históricos y devastadores bombardeos atómicos de las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.
Como una de las figuras más notables del Proyecto Manhattan se encontraba Robert Oppenheimer y, entre sus más estrechos colaboradores, descubrimos al Doctor Emmett Brown.
Emmett era profesor cuando se le reclutó para el Proyecto Manhattan en 1943, despertando el asombro de sus reclutadores. Lo cierto es que, el propio Emmett se interesó mucho en entrar en un proyecto nacional tan importante, puesto que sentía que podía hacer mucho y demostrar toda su valía.
La culpa que cambió a Doc Brown para siempre
El haber participado en uno de los momentos más atroces de la humanidad, habría marcado profundamente al bueno de Emmett. Aquello forjó esa personalidad distante y desconfiada hacia las personas, un comportamiento peculiar dado por su impresión sobre la humanidad tras las consecuencias del Proyecto Manhattan.
Emmett habría hecho de su pasión la invención. Un modo de vida donde recluirse, con la intención de lograr compensar con algo de su creación el sentimiento de culpa que en realidad sufría, intentando con ello legar al mundo algo mejor que la bomba atómica.
El haber amasado una gran fortuna en los 50, mediante una cuantiosa herencia, a parte de lo ganado por su participación en el Proyecto Manhattan, le permitió no solo costearse y mantener su gran casa en Hill Valley, también sus propios trabajos e invenciones.
De hecho, gracias a sus conocimientos en energía atómica, pudo engañar a los terroristas libaneses a los cuales robó el plutonio necesario para alimentar su gran creación: la carismática máquina del tiempo en forma de DeLorean.
Marty McFly: la amistad que devolvió la humanidad
Su buscado aislamiento social, marcado en buena medida por su sentimiento de culpa, provocó que la gente rumoreara sobre su supuesta locura, algo intencionado precisamente para poder trabajar en paz y soledad en sus inventos.
Pero eso no impidió que terminara forjando una extraordinaria relación con un joven estudiante del instituto de Hill Valley llamado Marty McFly el cual lo admira, respeta y sabe entender como a su mejor amigo.
El Doc Brown del Viejo Oeste: redención en 1885
Más tarde, Emmet lograría viajar en el tiempo hasta el Viejo Oeste en 1885, una época donde lograría refugiarse de su sentimiento de culpa que arrastraba de su pasado y conocer a su futura esposa, Clara Clayton, una afable profesora de escuela.
En esa época, Emmett Brown formaría una familia junto a Clara, teniendo dos hijos llamados Julio y Verne, en honor al autor favorito de ambos.
El legado oculto de Doc Brown en Regreso al Futuro
El pasado de Emmett Brown añade una capa de profundidad a un personaje que siempre parecía vivir entre la genialidad y la locura.
Lejos de ser solo un científico excéntrico, Doc podría representar algo mucho más humano: la necesidad de redención.
Aunque Robert Zemeckis y Bob Gale nunca hicieron oficial esta historia, las pistas están ahí. Y como ocurre con los grandes mitos del cine, a veces lo más interesante no es lo que se cuenta… sino lo que se sugiere: ¿Inventó Doc la máquina del tiempo por curiosidad… o por culpa?









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