Running Up That Hill: historia, significado y el renacer del clásico de Kate Bush
“Running Up That Hill no se ha modernizado. Somos nosotros los que hemos alcanzado a Kate Bush.”
Esta frase resume a la perfección lo que representa el éxito publicado en 1985 por la artista británica: el ejemplo definitivo de una creadora adelantada a su tiempo.
En 2022, durante la cuarta temporada de Stranger Things, el tema volvió a sonar con fuerza, asociado al personaje de Maxine “Max” Mayfield. Para muchos fue un descubrimiento; para otros, un reencuentro inesperado.
Aunque sonaba sorprendentemente actual, se trataba del mayor éxito internacional de Kate Bush en los años 80: alcanzó el número 3 en Reino Unido, el número 1 en Irlanda y se coló en el Top 30 de Estados Unidos, algo poco habitual para una artista tan singular.
Más allá de su innovador y experimental uso de la electrónica en pleno pop ochentero, Running Up That Hill abordaba cuestiones emocionales como la incomunicación, las diferencias de género, el orgullo, la empatía o el miedo, temas poco frecuentes —y menos aún tratados con esta profundidad— en aquella década.
Si tú también descubriste Running Up That Hill gracias a Stranger Things y sentiste que había algo especial en su ritmo y en su mensaje, sigue leyendo para conocer la historia de este tema más allá de lo que mostró la serie.
Kate Bush: una artista adelantada a su tiempo
Kate Bush nació en Bexleyheath, Inglaterra, en 1958. Desde muy niña demostró una inclinación muy poco común hacia la música, llegando a componer canciones antes de los 15 años.
David Gilmour (Pink Floyd) descubrió una de sus maquetas y no dudó en apadrinarla. Con su apoyo grabó demos a nivel profesional que llegaron a EMI.
Pero Kate no publicó su primer disco hasta los 19 años, porque antes se exigió formación. Quiso ir paso a paso y, por ello, estudió:
- Danza contemporánea
- Mimo
- Interpretación teatral
Su estilo era diferente a lo que sonaba por aquel entonces: su voz aguda y letras literarias marcaban esa diferencia. Kate Bush además, gracias a su formación artística en coreografía narrativa, teatro físico y danza destacaba en la interpretación con el cuerpo que utilizaba para expresar en sus actuaciones.
Su experimentación constante con la electrónica le permitía mezclar tecnología con emoción. Fue pionera en el uso del Fairlight CMI, del sampling narrativo o la producción atmosférica aplicado al arte, lo emocional y lo conceptual, mientras otros lo utilizaban como meros recursos estéticos.
Pero Kate Bush también destacó toda su carrera por ser una artista atípica, alejada de los focos prefería ser ella quien marcara sus tiempos, ganando independencia y un respeto que contrastaba por como algunos mercados la percibían: como una artista difícil. Eso le llevó a un menor impacto comercial a nivel internacional.
Pero fue con sus letras, para algunos en aquellos años incómodas, hablando abiertamente de:
- Deseo femenino sin necesidad de pedir permiso
- Maternidad
- Miedo
- Abuso de poder
- Locura
- Incomunicación emocional
- Trauma
Donde Running Up That Hill se plantea un tema que nadie hubiera imaginado en los 80 y que la hace también muy especial.
Running Up That Hill: origen, significado y contexto
La letra habla justo de lo difícil que es comprender al otro cuando el ego y el miedo se interponen. En ella, Kate Bush habla de un intercambio de lugares entre el hombre y la mujer, para lograr entenderse mutuamente sin ningún tipo de barrera emocional, social o de género.
Kate Bush tituló la canción como “A Deal with God” (Trato con Dios), como una metáfora creativa y potente sobre la empatía. Pero la compañía musical insistió en cambiárselo al que ya conocemos, por miedo a que no fuera bien recibida en algunos territorios más conservadores. Ella aceptó a regañadientes, pese a que en todo momento analiza el problema no desde una perspectiva religiosa y sí, desde la psicología emocional, hablando de la incomprensión mutua o la frustración emocional.
Electrónica emocional en los años 80
Kate Bush construyó una atmósfera psicológica donde el ritmo es constante, simulando una carrera. A nivel electrónico los sintetizadores envuelven, oprimen y no te liberan.
Todo ello envuelto de un minimalismo y una electrónica prestada totalmente al servicio del relato en el que la: empatía, el dolor emocional, el sacrificio y el deseo imperante de comprensión se sienten en todo momento.
La actuación de Top Of The Pops que desconcertó a muchos
En 1985 Kate Bush actuó en directo para el programa de la BBC Top Of The Pops, en una actuación que para muchos es legendaria.
En ella había:
- Coreografía expresionista, inspirada en danza contemporánea
- Movimientos angulares y teatrales, casi rituales
- Seriedad
- Vestuario sobrio
Dicen que aquella interpretación fascinó a unos y descolocó por completo a otros y, sin duda, a día de hoy es hipnótica.
Running Up That Hill y Max: música contra el trauma en Stranger Things
Volviendo a la serie y para comprender como Running Up That Hill no es cualquier cosa para Max, la canción es para ella un salvavidas emocional. Una lucha interna por seguir adelante cuando el dolor pesa más que las ganas de vivir, tal cual lo que representa Kate Bush en la letra.
Max arranca esa temporada tras haber perdido a su hermano y sintiéndose culpable por ello. Max se aísla emocionalmente, atrapada en su particular y silencioso duelo.
Running Up That Hill funciona como un escudo contra todo, pero a la vez como un ancla de la realidad y un recordatorio de que aún es capaz de sentir.
El paralelismo de la letra con lo que siente Max es evidente:
“Ella no quiere morir, pero no sabe cómo vivir con lo que siente. Quiere escapar de su dolor… aunque eso signifique correr cuesta arriba”
Y es que esa colina de la que habla Kate Bush en la letra de la canción y que Max termina corriendo cuando esta es atrapada por Vecna, mientras suena en su cabeza Running Up That Hill representa ese:
- Duelo
- Culpa
- Depresión
- Miedo a seguir viva
En definitiva, la canción suena perfecta para el momento emocional de Max porque:
“Es urgente, opresiva y emocionalmente honesta”
En la serie, Max convierte la letra de la canción en una especie de grito silencioso para defenderse de la muerte y para seguir conectada al mundo.
El renacer de un clásico y el legado de Kate Bush
Kate Bush creó en 1985 una canción adelantada a su tiempo, honesta y profundamente humana, que hablaba de empatía e incomunicación cuando el pop aún no se atrevía a hacerlo. Décadas después, su impacto no es nostalgia, sino vigencia.
¿Qué significado le diste tú a la canción cuando la escuchaste por primera vez? Déjalo en los comentarios.
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