El Sillón del Diablo.
Corría el año 1550, un año en el que se inauguraría la primera cátedra de anatomía humana de España dentro de la Facultad de Medicina de Valladolid. Para aquel entonces realizar autopsias o disecciones humanas estaba prohibido bajo penas gravísimas en las que la propia vida podía correr peligro, pero aquel mismo año el director de la Universidad Alfonso Rodríguez De Guevara obtendría el permiso real para practicar las primeras disecciones oficiales, un hito para la historia de la medicina del país. Atraído por el estudio de la anatomía humana llegaría a la Universidad un joven de 22 años llamado Andrés De Proaza.