El mundo de la piratería tiene nombres ilustres como Barbanegra , Henry Morgan o Bartholomew Roberts . Algunos sembraron el terror durante pocos años; otros, durante más tiempo, pero todos acabaron convirtiéndose en un serio quebradero de cabeza para las grandes potencias marítimas de su época. Entre el 1718-1720, dos mujeres de fuerte carácter revolucionaron la piratería luchando con bravura y valentía, participando en abordajes y llegando a ejercer una notable influencia dentro de la tripulación. Anne Bonny y Mary Read fueron esas mujeres que, pese a vivir en un mundo dominado por y para los hombres, fueron capaces de jugar bien sus cartas. A ambas se les puso precio a sus cabezas, siendo perseguidas junto a otros piratas. Pero su auténtica repercusión histórica no es ni mucho menos comparable con la pirata china más grande de todos los tiempos, sin importar el sexo: Ching Shih .