Secuela, remake, reboot, spin-off, crossover... ¿siempre necesarios?
El cine está lleno de buenas y malas películas. Historias que siempre serán recordadas y otras que pasarán con más pena que gloria. En los últimos tiempos prolifera un tipo de cine que busca rentabilizar en el mayor tiempo posible, producciones que han triunfado en taquilla, ya sean aquellas que prometían mucho como otras que sorprendieron en su estreno, lo que coloquialmente conocemos como "estirar el chicle". Bajo el nombre de secuela, remake, reboot, spin-off o crossover la industria del cine, sobretodo Hollywood, intenta proporcionar a los fans más y más contenidos para consumir, en ocasiones sin demasiado esfuerzo creativo e incluso algo forzado. Para ser justos esos términos que forman ya parte de nuestro vocabulario habitual cinematográfico no son nuevos, pero en ocasiones su masiva utilización como recurso los ha popularizado mucho en los últimos años.