No es la primera vez que en Mundo Pandereta me detengo en un pequeño detalle oculto dentro de un gran éxito musical. Hace años ya conté la historia real que llevó a Michael Jackson a escribir “ Billie Jean ”, una de las canciones más influyentes y atemporales del Rey del Pop. Hoy volvemos a Michael, pero no a través de una canción entera, sino de una sola frase. Una de esas líneas que todo el mundo ha cantado alguna vez sin detenerse a pensar qué demonios escondía detrás. Porque el estribillo de “ Smooth Criminal ” convirtió en eterna una pregunta aparentemente sencilla, repetida casi como un latido: “Annie, are you ok?” Una frase mítica dentro de la mitología jacksoniana que, contra todo pronóstico, arrastra tras de sí una historia trágica, inquietante… y, de algún modo, también esperanzadora.